El contrato de préstamo mercantil y su traducción

El contrato de préstamo mercantil y su traducción

El contrato de préstamo mercantil se refiere a la actuación a través de la cual una de las partes entrega a otra alguna cosa no fungible, para que la use durante un tiempo y se la devuelva.

En este tipo de contrato se ha de diferenciar entre comodato, de carácter gratuito, o dinero u otra cosa fungible, cuya condición básica es la de devolver otro tanto de la misma especie y calidad, conservándose el nombre de préstamo, que se puede pagar con intereses o no. De este modo, el contrato de préstamo será mercantil cuando se realiza por aquel que tiene por objeto de su actividad la concesión de préstamos, o cuando quien recibe el préstamo es un empresario que dirige dicha cantidad monetaria o bien material. 

Entre las características que se desprenden del contrato de préstamo mercantil destacan que se trata de un documento real, el cual exige la entrega de la cosa prestada para la perfección del contrato. A su vez, se distingue por su unilateralidad, por lo que genera obligaciones únicamente para el prestatario, las cuales son con carácter general la devolución o restitución de lo pactado y, especialmente, el hipotético pago de intereses.  Por último, también es importante tener en cuenta que el contrato de préstamo mercantil es un contrato no formal que exige la forma escrita para las modalidades en las que se pacte intereses, y que se trata de un contrato traslativo de dominio.  

La necesidad de traducción de los contratos de préstamo mercantiles se extiende a múltiples aplicaciones, las cuales se circunscriben, fundamentalmente, en el ámbito de los préstamos monetarios llevados a cabos por entidades financieras. De hecho, teniendo en cuenta la actividad inmobiliaria existente en España en la actualidad, y su recuperación tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, es mayoría la cantidad de compradores extranjeros que demandan préstamos a los bancos.

Una petición que en caso de ser aceptada conlleva la traducción de este tipo de documentos a su lengua original, con el objetivo de que el prestatario conozca las condiciones del contrato y las acepte, sobre todo en aquellos casos en los que se han de pagar intereses por dichos préstamos hipotecarios.

De la misma manera, los contratos de préstamo mercantiles son susceptibles de traducción en aquellas operaciones de traspaso o compraventa en la que las entidades financieras ceden a un ciudadano extranjero una cuantía monetaria determinada a modo de crédito, a través de la cual este hace uso de la misma para la adquisición de un producto o servicio determinado.

Es por ello que estas entidades han de contar con unos profesionales de la traducción que les garanticen la calidad de sus trabajos, a la cual se ha de sumar la profesionalidad en la entrega de los encargos y la comunicación fluida con los clientes, aceptando sus sugerencias.