Claves en torno a la traducción de informes sobre estados financieros

Al hablar de estados financieros, los integrantes del sector se refieren, por norma general, a los estados contables y cuentas anuales de las empresas.

Traducciones de informes sobre Estados FinancierosEn concreto, se trata de los informes que usan las organizaciones para dar a conocer su situación económica y financiera, además de los cambios que han experimentado en un periodo de tiempo definido.

La información suministrada cumple varias funciones, pues resulta de importante utilidad para la administración de la compañía así como para gestores, reguladores y otros tipos de interesados en la misma, véase el caso de los accionistas, propietarios o acreedores.

Estos informes son elaborados en función a normas contables y de información financiera específica. La misma, por lo general, suele difundirse siguiendo un esquema específico, en el que no falta la situación patrimonial de la organización a la fecha de los estados, un resumen de las causas del resultado asignable a dicho tiempo, la evolución de dicho patrimonio durante dicho periodo así como el desarrollo de la situación financiera de esa organización en ese espacio de tiempo.

En paralelo, los estados financieros resultan de gran utilidad para los usuarios. ¿El motivo? Que contienen datos que complementados con otras informaciones, pueden diagnosticar las políticas a seguir, considerando nuevos movimientos, estrategias y tendencias del mercado en el que opera.

 

La traducción de los estados financieros

Es por ello que traducir estos informes resulta importante para las empresas, pues a partir del conocimiento y manejo de la información sobre el estado de las organizaciones en una lengua madre determinada se toman decisiones de una manera más sólida y argumentada, que facilita el camino hacia el éxito de la compañía.

Dentro de este tipo de documentos, sin embargo, el trabajo del traductor requiere presentar las garantías asociadas a este tipo de documentos. Así, la traducción final deberá ser comprensible y relevante, sistematizada de manera coherente, confiable, comparable y pertinente.

Para contar con este conjunto de características, las compañías han de buscar una traducción final que corra a cargo de profesionales individuales o agencias de traducción que cuenten con colaboradores y miembros capaces de llevar a cabo proyectos que desarrollen estos rasgos. De ahí que cada vez sean más las empresas que se dejan guiar por el trabajo de estas agencias, las cuales les brindan numerosos beneficios, que constatan en el corto y en el largo plazo.