Qué debe saber sobre la traducción neuronal

Qué debe saber sobre la traducción neuronal

La traducción automática de idiomas, en sí misma, no es nada nuevo técnicamente. Los primeros motores de búsqueda, basados en elementos idiomáticos almacenados en bases de datos, datan de los años 1950; desde entonces, la evolución ha sido espectacular, especialmente después del establecimiento de Internet con miles de millones de usuarios.

La traducción automática neuronal (NMT = Neural Machine Translation), que desde hace unos 20 años ha evolucionado muy rápidamente, es actualmente la tecnología estructural de futuro en la traducción: Mediante el uso de inteligencia artificial (IA) se diferencia claramente de las soluciones técnicas de otras herramientas de traducción que están disponibles en la web.

La traducción automática neuronal, como su nombre permite intuir, utiliza neuronas artificiales (electrónicas/informáticas), que están conectadas con sistemas altamente desarrollados tecnológicamente. Los algoritmos respectivos utilizados pueden interpretar "comprensivamente" las expresiones, ideas e intenciones que contiene un texto (a traducir) utilizando las macro y microestructuras del mismo, establecer una correlación significativa y desglosar de forma evidente el contexto de los lexemas e idiomas utilizados con una gran precisión. Todo esto se produce en un periodo sorprendentemente corto. Por lo tanto, puede conseguirse una integración fiable de diferentes tecnologías, por ejemplo, de origen jurídico, técnico y de cualquier otro tipo. Por lo tanto, la aplicación de la técnica de traducción neuronal permite transferir a los textos toda la intencionalidad del autor, superando las barreras idiomáticas. El resultado final es fluido, coherente, preciso y auténtico, en una palabra, armónico, incluso si el volumen del texto a traducir es considerable. Esta valoración puede sonar muy idealizadora, ya que pueden producirse también ciertas limitaciones del rendimiento.

 

Los sistemas de traducción neuronal potentes utilizan, en su mayoría, las innovaciones más avanzadas a nivel de desarrollo de inteligencia artificial y, por lo tanto, garantizan textos de alta calidad que se obtienen en un tiempo récord.

Sin embargo, este ámbito tecnológico tampoco ofrece unos resultados de aplicación totalmente infalibles. Para obtener resultados de traducción totalmente coherentes es necesario revisar la versión de texto resultante de una traducción automática y, si es necesario, procesarla posteriormente. Y aquí es donde entra en juego la habilidad imprescindible del traductor profesional, que es quien se ocupa de realizar este procesamiento posterior (denominado Post-Editing): El (la) traductor(a) lee el texto traducido automáticamente para su corrección y comprueba su coherencia, rectifica y optimiza los elementos estilísticos del texto y cambia las posibles interpretaciones incorrectas de la IA que contenga por los contenidos correctos y la terminología adecuada. Por lo tanto, normalmente es imprescindible recurrir a traductores(as) especializados en el campo respectivo. La intervención de traductores(as) profesionales ofrece una garantía de calidad real y permite crear con seguridad el texto final. Esta combinación de "lo mejor de la técnica y del ser humano" tiene también una importancia inmensa para la evolución en el campo de la traducción neuronal. Realmente, los sistemas que trabajan con el modo Deep Learning pueden evolucionar continuamente por sí mismos pero, sin la intervención de expertos(as) para dar el acabado perfecto, falta el toque necesario para el uso en la práctica.

La intervención humana por parte de traductores(as) profesionales consiste también en la adaptación emotiva y cultural que proporciona la calidad actual necesaria en el intercambio internacional; esto ocurre, especialmente, cuando el trabajo lo realizan personas nativas del idioma respectivo.

 

El know-how de los profesionales de la traducción como garantía de calidad óptima en las traducciones neuronales

El uso de la técnica de traducción neuronal permite una considerable ventaja de productividad o un importante ahorro de tiempo y costes – tanto en la (pre)traducción automática como también en el procesamiento humano posterior.

La ventaja de la utilización de un servicio de traducción profesional se mide también, y en buena medida, por el tratamiento confidencial de las informaciones procesadas a través del texto. Muchas, quizá incluso la mayoría, de las herramientas de traducción de libre acceso plantean dudas sobre la protección de los datos introducidos por el usuario; con frecuencia, su procesamiento no permite exigir una discreción suficiente de los datos.

El mantenimiento del secreto profesional o de una protección de datos total por parte de los (las) traductores(as) es otro argumento importante para utilizar los servicios de una agencia de traducción experimentada y equipada con tecnología innovadora, que cuente con personal especializado, como Optilingua International.