Traducciones para la economía y el comercio

Traducciones para la economía y el comercio

Ya en la Edad de Piedra se intercambiaban mercancías en las aldeas y los comerciantes se desplazaban para encontrar nuevos productos que, en cualquier otro lugar, podían proporcionar beneficios. Mientras que en Asia surgieron rutas comerciales muy pronto, como la Ruta de la Seda, en Europa fue más tarde cuando se desarrollaron las grandes ciudades a lo largo de los ríos o a la orilla del mar, convirtiéndose en auténticos centros de la economía y el comercio. Fueron principalmente los comerciantes los que aprendieron rápidamente algunas palabras en otros idiomas para poder realizar múltiples transacciones y los traductores políglotas les acompañaban siempre en sus viajes. Otros gremios evolucionaron también rápidamente y el comercio con regiones remotas experimentó un gran impulso. Las ciudades portuarias y las regiones con materias primas muy apreciadas como la sal o el mármol se convirtieron pronto en valorados puntos de entrada y también el comercio internacional a grandes distancias adquirió cada vez mayor importancia. Con frecuencia, los comerciantes realizaban viajes que duraban muchos meses y traían productos como el chocolate, el café o la seda a Europa. Pronto se pudo ver que los bienes escasos eran un buen negocio y se desarrollaron formas de organización diferentes, se unificaron bajo normas fijas y, de este modo, se creó la base para el comercio global actual. Las nuevas formas de comercio como el libre comercio o los tratados fijos con otros países, de una duración determinada,  forman parte actualmente de la cotidianeidad en el mundo del comercio y con las novedades políticas en los diferentes países, la economía y el comercio se desarrollaron continuamente. 

 

Los desarrollos técnicos fomentaron la colaboración internacional.

La industrialización, la mejora en las posibilidades de transporte y el rápido avance en los medios de comunicación sentaron las bases para un aumento del comercio internacional a mediados de la década de 1950. El cable telefónico transatlántico unió desde 1956 Europa con América y la creciente globalización y automatización en muchas cadenas de producción abrió nuevos mercados a las empresas globales. Las agencias de traducción profesionales, tal como se conocen actualmente, existen desde mediados del siglo XVIII y con el impulso de la economía en la segunda mitad del siglo XX aumentó rápidamente la necesidad de traducciones para la economía y el comercio. Los servicios de traducción cuentan, actualmente, con mayor demanda que nunca en el comercio internacional, ya que la comunicación se realiza a través de Internet y videoconferencia, en tiempo real. Con frecuencia, se realizan contratos complejos, se traducen y son firmados por todas las partes en un plazo de pocos días. Los traductores con formación jurídica permiten a todas las partes conocer rápidamente todos los detalles, superando las barreras de los diferentes idiomas y, para ello, colaboran estrechamente con expertos en el derecho contractual internacional.